Una caminata sonora con un oído diferente

Comencemos esta caminata sonora escuchando un tema de música sacra. El tema musical propuesto data de la época Isabelina, es un famoso motete del compositor inglés Thomas Tallis titulado Spem In Aliumes probable que ya lo conozcas o hayas escuchado acerca de él ya que se trata de una de las piezas polifónicas más conocidas en la historia de la música.

Recomiendo escuchar una versión vocal preferentemente realizada por un grupo de 40 voces (ocho coros a cinco voces) que es como originalmente fue pensada la obra.

Te invito a escuchar esta pieza con audífonos y ha hacerte las siguientes preguntas: ¿Cómo son los sonidos que percibes? ¿Cómo es la espacialidad en lo que escuchas? ¿Sientes el movimiento? ¿Sientes el espacio?

Si prestas atención notarás que las voces se mueven; que existe una dimensión espacial en esto que está escuchando.

El espacio en el sonido

Muchas veces esta parte de la espacialidad en el sonido, en la experiencia auditiva, se da casi por sentada. La dimensión espacial del sonido tiene una rica y profunda historia que llega hasta nuestros días y que influye de forma sustancial los desarrollos tecnológicos actuales. A su vez forma parte de un análisis profundo del cambio de paradigma que está teniendo el sonido en esta época y que afecta de diferentes formas el modo en el que nos relacionamos con el sonido y la tecnología.

La primera voz del coro comienza en el audífono izquierdo (si tiene bien colocados los audífonos); a medida que se van incorporando las demás voces, el espacio habitado por el sonido se enriquece proporcionándonos una mirada muy precisa de la forma en la que está dispuesto el coro.

Escuchando en tres dimensiones

¿Percibes el espacio en el que se encuentran las voces?

Si prestas atención notarás que el espacio no va solamente de izquierda a derecha y de derecha a izquierda sino que también existe un espacio vertical y una profundidad en el sonido. Usted está escuchando una composición en tres dimensiones, 3D.

A pesar de que no existen documentos que nos digan con precisión cuándo fue compuesta esta obra, se especula con la posibilidad de que fue concebida en dos momentos diferentes:

  • Una teoría dice que la obra fue parte de la celebración del cuadragésimo aniversario de la Reina Isabel I de Inglaterra en 1573.
  • Otra de las teorías, publicada por el director de orquesta y musicólogo George Steel, propone que la obra fue compuesta en el año 1572 a pedido de Thomas Howard IV, duque de Norfolk.

Pero en lo que se refiere a este escrito no nos interesa tanto ubicar el año tanto como el lugar físico en dónde sería interpretada la obra por primera vez sino ¿Cómo influyó esta noción del espacio en la composición de Thomas Tallis?

Para averiguar esto nos tendremos que adentrar en otro mundo relacionado con el sonido.

El mundo de la arquitectura y de la historia.

Así es como nos situamos en la Inglaterra de Enrique VIII a comienzos del 1500. Enrique VIII fue uno de los monarcas más prolíficos de Inglaterra en lo que se refiere a construcciones; durante su reinado construyó cinco palacios. Al parecer tenía una mirada muy particular de la arquitectura; quería instaurar la modernidad en Inglaterra y demostrar su supremacía y poder por medio de la ostentación de la riqueza que poseía.

El Palacio de Nonsuch, palacio del que sólo quedan algunos indicios en el Museo Británico, fue el edificio más importante de todos los proyectados por Enrique VIII. Se piensa que fue extraordinariamente bello; pero Enrique VIII murió antes de que se completara su realización y la reina María I lo vendió en 1556  al decimonoveno conde de Arundel, Henry FitzAlan, padre de Mary FitzAlan; es decir, de la primera esposa de Thomas Howard IV, duque de Norfolk.

Palacio de Nonsuch por Joris Hoefnage

Aunque no quedan vestigios del palacio, los planos generales han sido reconstruidos a partir de descripciones contemporáneas, pinturas, documentos históricos y excavaciones arqueológicas.

En su cara norte, la fortificación era de estilo medieval, pero en la cara sur se imponían dos altas torres octagonales decoradas con elementos renacentistas.

No se sabe si Spem In Alium fue ejecutada durante la vida de Thomas Tallis pero al parecer la composición fue pensada para ser cantada en forma circular alrededor de la audiencia; el espacio físico para la ejecución de la obra se piensa que fue justamente una de las torres octagonales del Palacio Nonsuch. Este espacio concuerda  perfectamente con la posición de los coros (distribuidos circularmente en el octágono). A su vez, el interior de la torre contaba con cuatro balcones que se encontraban en el primer piso; lo que hacía que la pieza no sólo tuviese un espacialidad de 360° alrededor del público sino que además el sonido tuviese verticalidad; es muy probable que Tallis pensase en distribuir cuatro de los ocho coros en los distintos balcones teniendo en cuenta la arquitectura del lugar y con la idea de dar una sensación tridimensional al sonido.

 

Coloquese sus audífonos, piense en Thomas Tallis y en su pieza Spem In Alium;  imagínese ese espacio, esa verticalidad en el sonido, en la tridimensionalidad de esta composición que no depende de la tecnología, sino de la arquitectura, la historia y la música.

En 2010 la artista sonora canadiense Janett Cardiff realizó una instlación para 40 altavoces titulada “40 Parts Motet” basada en la pieza Spem In Alium la foto de tapa de esta nota pertenece a esa instalación.

 

*Este artículo se publicó por primera vez en la revista Sul Ponticello el 16/11/2015 bajo el título Cómo escuchas lo que escuchas

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