Organizando tu propia librería de sonidos.

Hace dos años escribí dos entradas en este blog que recomiendo leer si te interesa crear una fonoteca en forma: (Metadatos: Creando tu propia fonoteca y Metadatos: La importancia de los sonidos)

Pero una cosa es crear una fonoteca y otra es crear y mantener una librería de sonidos interna; esa que uno utiliza diariamente para crear piezas.

Desde hace años que estoy buscando la forma ideal de organizar mi librería personal (con sonidos propios, no hablo de librerías de efectos de sonido externos que ya suelen venir organizadas de una forma determinada).

Como no suelo usar efectos de sonido de terceros, el cúmulo de grabaciones, paisajes sonoros, entrevistas y de efectos de sonido que tengo guardado es realmente grande. Bucear por la infinidad de archivos de larga duración para encontrar sonidos específicos cuando los necesito es una tarea tan pesada que muchas veces elijo volver a grabar o cambiar de idea en el proyecto antes que buscar:
“aquel sonido que alguna vez grabé en la cueva de …”.

Lo que es triste porque sé que poseo sonidos muy interesantes pero no sé cómo encontrarlos. Por eso alguna veces intento ponerme a trabajar inmediatamente después de que grabo un sonido interesante.

Hace poco me mudé y mis cosas tangibles todavía no tienen un lugar determinado; he decidido empezar por la infame librería para ordenar mi cabeza. Para lo cual hablé con algunos colegas acerca de cómo ellos ordenan sus audios, investigué acerca del tema en Internet y definí mis propias necesidades. Así fue cómo creé un sistema propio de organización que quiero compartir.

Creo que este sistema no es el mismo para todos, cada uno debería inventar el suyo e ir adaptando ideas y formatos de otros sistemas. Por eso lo comparto, no es nada del otro mundo, pero creo que contarte cómo llegué a realizar mi propia librería de sonidos, las conclusiones y decisiones que he tomado durante el proceso pueden ayudarte a crear tu propio sistema.

En un principio quise seguir el método de la fonoteca que es el más adecuado para compartir audios y dejar registros; sin embargo el volumen de metadatos para insertar en cada archivo es tan grande y riguroso que se me hace imposible hacerlo con todos mis archivos cada vez que grabo.

Primer punto a tener en cuenta: Necesito un sistema que sea fácil de nombrar y etiquetar. El sistema tiene que ser tan sencillo que me permita recordarlo y que no me dé pereza ponerlo en práctica cada vez que grabo un audio.

En un primer momento pensé en crear un sistema que desde la propia grabadora me dejara nombrar adecuadamente los audios, pero resultó que como son muy pocos los caracteres que me permite la grabadora el sistema terminó siendo un código que nunca recordaba. Así que preferí que la grabadora sólo pusiera la fecha de grabación, para tener una referencia de fecha cuando los paso a la librería.

Después comencé a utilizar el gestor y banco de efectos de sonido en la nube Soundly que tiene una interface muy intuitiva para encontrar sonidos, pero el problema fue que principalmente se maneja con sonidos de corta duración.

Segundo punto a tener en cuenta: Necesito un software y/o organización que me permita trabajar con audios de más de 30 minutos incluso de horas de duración. No puedo tener restricciones de duración debido al software.

Algo similar me ocurrió cuando puse en práctica métodos de organización de samplers, métodos de productores de música electrónica. Sin embargo esta investigación me dio ideas acerca de cómo etiquetar sonidos.

Tercer punto a tener en cuenta: Etiquetar sonidos es fundamental para encontrar lo que uno busca de forma rápida y precisa.

Teniendo los puntos mencionados anteriormente en cuenta desarrollé la siguiente forma de organización para mi librería de sonidos.
A continuación enumeraré algunas de las cosas que me parecen más importantes:La organización debía responder a un sistema de carpetas común, no a un software, el software debe ser un complemento organizativo.

Definir una estructura de carpetas y subcarpetas con parámetros claros. Las carpetas deben ser generales no quiero tener muchas subcarpetas dentro de una carpeta madre.
-Ejemplo:
Carpetas Madre: Crudos, Sin clasificar, Editados en Limpio, Editados Terminados.
Subcarpetas: Objetos, Paisajes Sonoros, Entrevistas, EFX, Samples, Loops, Música.

Definir parámetros que van dentro del nombre:
1.A qué carpeta madre pertenece.
2.A qué subcarpeta pertenece.
3.Nombre del archivo que contenga palabras descriptivas.
4.Número de toma.
5.Si la grabación es de buena calidad y se escucha bien o si tiene defectos.
6.Sample Rate de la grabación (esto me define la calidad del audio)
7.Duración del audio

Así es como el nombre quedaría:
CRUDO_OBJETOS_Arroz en un vaso de vidrio_01_GOOD_48Khz_2min
CRUDO_ ENTREVISTA_Señora del Volcán Paricutín Purépecha_03_BADAudio_48Khz_1hora

Cada audio tiene sus propias etiquetas que ayudan a definirlo, pero a su vez cuenta con etiquetas comunes: #mono #estéreo #rítmico #oneshot #loop #País #FechadeGrabación #BitRate #SampleRate #GraciónenExterior #GrabaciónenEstudio #Grabadora #TipodeMic
Utilización de 3 softwares:
AudioShell: para renombrar los archivos.
ADSR Sample Manager: Para etiquetarlos y buscarlos en la base de datos con facilidad. Este software además de ser muy intuitivo tiene la ventaja de que analiza el tempo y la nota en la que están los audios.
Tag&Rename: para renombrar los archivos.

Es un sistema simple que lleva su tiempo poner en práctica pero que por ahora ya me está dando resultados aunque todavía no he colocado todos mi sonidos bajo ese sistema.

Me interesa aprender de otros sistemas y encontrar nuevas formas de organización, así que si tienes un sistema que te es de utilidad por favor compártelo.

2 comentarios en “Organizando tu propia librería de sonidos.”

  1. Hola Sol,

    ¡Cuanto tiempo sin leerte!

    Te cuento como me plateo yo el orden por si a alguien es útil.
    Después de dar muchas vueltas y de no encontrar nada cuando lo necesito he tomado dos decisiones. La primera es dejar bien nombrado en el audio de la toma qué es lo que estoy grabando: lugar/fecha/hora/temperatura/algo a destacar (carretera lejana, de espaldas a mar con rebote en acantilado, etc.) Lo segundo es editar y nombrar lo grabado lo antes posible para que no se acumule una montaña de sonidos que luego da mucha pereza.

    Una vez lo tengo nombrado, intento mantener un orden de carpetas muy parecido al que realizan las grandes librerías clásicas de FX como la ‘Hollywood Edge’ o la ‘Sound Ideas’ ya que llevan muchos años enfrentándose a este problema. Intento que sea muy especifico, tipo: Animales, Aeropuertos, Autos, Electrónicos, Motos, Pasos, Puertas, etc. Solamente creo la carpeta cuando tengo algo que meter en ella y si en una carpeta hay mucha variedad, por ejemplo: electrónicos, creo una subcarpeta.

    Por otra parte; también realizo otro orden para el audio transformado, compuesto, arte sonoro, etc pero en otra carpeta madre separada de las grabaciones de campo en la que quede muy claro que es material transformado/compuesto.
    Espero que le sea útil a alguien.

    ¡Gracias por tus recomendaciones de software!

    1. Hola José! Muchas gracias es un gran aporte el tuyo!! Muy completo, yo lo trato de hacer igual que vos pero confieso que no siempre me sale.
      Mil gracias por escribir!

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