My Beloved Monster

Estoy componiendo una nueva pieza comisionada. Me escriben para saber fechas de entrega y contesto: Yo bien, aquí trabajando la pieza. Espero poder entregarla el 20 de octubre. Cualquier cosa te estoy avisando, pero va encaminada (aunque con estos monstruos sonoros que uno maneja nunca se sabe jajaja). Estamos en contacto para lo que se necesite.

Sí, llamo monstruos a mis piezas cuando están en proceso.
Son grandes y siempre me asustan un poco. Suelen tomar estados de humor variados, imponer tiempos y tener berrinches. A veces se llevan bien con las máquinas que me permiten descifrar sus símbolos, otras veces hacen de las suyas.

A veces el mundo externo que me rodea no los entiende y mi buzón de cartas se llena de reclamos. A veces soy yo la que no los entiendo y como no tengo dirección postal para mandar mi queja simplemente escribo en un diario con la esperanza de que alguna vez lo lean.

Me acuerdo mucho de una entrevista que le hicieron al artista argentino Milo Lockett en donde decía que él no cree en la inspiración, que es una búsqueda y ese es el verdadero trabajo del artista (ver entrevista).

Coincido con Milo Lockett en ese pensamiento, la inspiración puede venir de vez en cuando, pero el verdadero trabajo es la búsqueda constante. Sentarse todos los días y buscar descifrar esos monstruos que hablan.

Léase bien: Esos monstruos que hablan, no que nos hablan. Los monstruos son esas circunstancias externas que cohabitan con nosotros; son esas señales de los tiempos que comunican las cosas de estos tiempos, de tiempos pasados y de tiempos futuros.

La herramienta de trabajo de cualquier artista es sentarse a descifrar esos lenguajes, esos signos para dejar constancia de que alguna vez fuimos en otros lenguajes.

Comencé a llamar monstruos a mis piezas por una canción de Eels “My Beloved Monster”:

My beloved monster and me
We go everywhere together
Wearing a raincoat that has 4 sleeves
Gets us through all kinds of weather
She will always be the only thing
That comes between me and the awful sting
That comes from living in a world
That’s so damn mean
My beloved monster is tough
If she wants she will destroy you
But if you lay her down for a kiss
Her little heart it could explode
She will always be the only thing
That comes between me and the awful sting
That comes from living in a world
That’s so damn mean
Lalalalalalalalalalalala lalalalalala

Continúo decodificando monstruos para la entrega. A veces son bellísimos fragmentos de sonido que se me acercan y tocan mi hombro.


Dibujo de Portada: John Kenn Mortensen. La vida puso uno de sus libros en mis manos en la ciudad de Praga, mientras estaba buscando refugio de una intensa nevada.

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